Textiles Andinos

Los tejidos andinos son una fusión del pasado y el presente, lo práctico y lo simbólico, todo esto con una complejidad que son objeto de admiración. Los tejidos andinos se caracterizan por ser representados de forma abstracta, realista y geométrica; ya que son un medio de expresión de cultura.

 

Desde tiempos prehispánicos existen tres formas de elaborar los telares andinos, el primero funciona amarrando en los palos la urdimbre (trama) a un punto fijo, y luego es sujetada a la cintura de la persona que teje, sirve para controlar la tensión del tejido.

 

En los otros dos tipos, la tensión es fija, porque esta enganchada a los enjulios (palos) incluidos en un marco rígido y esta compuesto por cuatro estacas que se colocan en paralelo al suelo o en perpendicular. Algunos escritores redactaron que los incas aumentaron su producción textil imponiendo una mita textil (trabajo textil para el Estado) usaban la lana de alpaca para obtener tonalidades naturales como blanco, rojo oscuro, negro marrón, amarillo y gris, mientras que la lana de vicuña se usaba solo para la elite.

textiles andinos 

Los primeros testimonios arqueológicos de la manufactura textil han sido registrados hacia el 8.000 a.c., estableciéndose un hito con la aparición del telar de lizos aproximadamente el 2.000 a.c., que permitió complejizar las estructuras y contar con una infinidad de técnicas de representación y terminaciones, alcanzando una verdadera revelación de imágenes cuyos efectos son posibles apreciar hasta hoy en los textiles andinos etnográficos.

La riqueza de sus estructuras y técnicas, responden a la necesidad de producción y propagación de imágenes, que multiplicaron el contexto comunicativo y escénico de estas culturas, enriqueciendo y precisando los significados en este lenguaje táctil- visual, que se constituye como el soporte más eficiente para la comunicación en los andes.